NOEL, un viejito en la calle

Este pequeño era NOEL, venía de una colonia felina callejera a la que controlamos y cuidamos. Se tuvo que llevar de urgencias un domingo al veterinario porque se estaba muriendo. 

NOEL apareció hace un año de la nada en esta colonia, no sabíamos de donde venía, pero desde entonces no se movió de ella. Pensamos que alguien lo abandonaría y el solito se tuvo que buscar la vida hasta que encontró algo de cobijo con otros de su especie. 

La certeza de que fue abandonado es por la sencilla razón de que NOEL tenía 8 años, era viejecito, por lo que un gato callejero no sobrevive tantos años en estas condiciones, así es que este pobre animal tuvo hace mucho tiempo un hogar y una familia, la misma que le dio la patada.

 Hacía un par de días que lo veíamos decaido, dejó de comer y le costaba mantenerse en pie. El diagnóstico era hepatitis y estaba bastante grave. Se le dejó ingresado con suero y toda la medicación para ver si podíamos salvarle. 

Este es uno de los ejemplos más claros de los gatos que viven en la calle, esos que sufren cada día que pasa. Son invisibles, como parte del mobiliario urbano, muchos mueren en silencio y otros nacen en este mundo que solo les presta ignorancia, solo son gatos callejeros. Deseábamos con todas nuestras fuerzas que NOEL remontase, pero finalmente no pudo ser, la hepatitis le ganó la batalla y en silencio cruzó el arcoiris. Descansa en paz pequeño NOEL.